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| Interior de la capilla de la Facultad de Geografía e Historia |
Tras varios meses de olvido, el tema vuelve al ojo del
huracán. Parece que cada vez que el Sr. decano de la facultad de Geografía e Historia,
Luis Otero, se aburre debido a las vacaciones estivales se pone a pensar en la
capillita instalada en el edificio. Como dirían algunos de los colaboradores de
Tele Espe (TeleMadrid) `cuando
el diablo no sabe qué hace mata moscas con el rabo´; y si, en este caso el
diablo es Luis Otero, reencarnado bajo la apariencia de decano de la Facultad
de Geografía e Historia.
Pero empecemos desde el principio, ya que seguramente
muchos no sabréis de que va el tema, ¡afortunados que sois vosotros!
Para ir al comienzo de todo este tema debemos remontarnos a
diciembre de 1993, año en el que se firma el acuerdo sobre Asistencia Católica
entre el cardenal Ángel Suquia y el rector de la Universidad Complutense de
Madrid, Gustavo Villapalos. Este acuerdo, a día de hoy vigente, conlleva la
instalación de varias capillas en algunos centros docentes de la Universidad:
Psicología, Derecho, Químicas, Educación, Ciencias de la Información, Filosofía
y Geografía e Historia.
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| Luis Otero, decano Facultad Geografia e Historia UCM |
Esta última será de la que trataremos hoy. Hace pocos días
las redes sociales y los periódicos se hicieron eco de las intenciones de Luis
Otero de trasladar la capilla a un lugar más pequeño, ya que al parecer por
allí no va ni Dios… lo cual no puedo deciros si es verdad o si es mentira
porque es un lugar al que nunca he entrado.
Pero, ¿Cuáles son las razones para trasladar la capilla?
Bien, la principal razón para trasladar la capilla es la falta de aulas en la
propia facultad, falta de aulas de las que si he sido víctima. Como a la
mayoría de los alumnos de la facultad, no me parece ni medio lógico que en un
centro de enseñanza PÚBLICA, en un estado LAICO, haya una capilla ocupando un
lugar que bien podría ser empleado para impartir clases, mientras que los
alumnos que pagamos nuestra matricula y debemos estar confinados en los
denominados por los mismo estudiantes como `zulos´: aulas de pequeñas
dimensiones en las que llegan a juntarse hasta 90 alumnos de un mismo grupo.
Risa me causa escuchar a personas como Curri Valenzuela
diciendo que antes de cerrar la capilla para instalar un aula deberían cerrar
la cafetería o el gimnasio… ¿gimnasio? ¿Desde cuándo en la facultad tenemos
gimnasio? Llevo 4 años y aún no lo conozco, pero si la Sra. Valenzuela me
quiere acompañar un día a dicho espacio estaré encanta de ir con ella. Todo
esto demuestra lo bien informada que esta la gente que habla de este tema,
gente que por cierto no ha pisado la facultad en su vida y no saben cómo es la
vida en esas aulas en las que algunos han tenido que dar clase de pie y otros
sentados en el suelo.
Los que no conozcáis la facultad diréis ¿pero por qué los
problemas de espacio ahora y no en años anteriores? Esta pregunta tiene dos
respuestas: por un lado, el bendito plan Bolonia (si, ese que sin dinero
público es una castaña como una casa y que solo perjudica a los alumnos que lo
sufrimos); y por otro lado, la incorporación de nuevas titulaciones en la
facultad y por lo tanto, el alojamiento de nuevos alumnos en las aulas de la
misma.
Yo creo que se le está dando a esto más bombo del
necesario, a mí me parece perfecto que exista un lugar de oración para todos
los católicos de la facultad, pero ¿Por qué ellos sí y el resto de religiones
no? ¿No se supone que estamos en un estado laico?
Tras enterarse del cierre y posterior traslado del lugar de
ubicación de la capilla, diversas asociaciones católicas se han puesto en
marcha para impedir su cierre, sin éxito. Para ello han convocado un encierro
en la misma capilla e incluso han amenazado con denunciar al decano y al rector
de la UCM por estar incumpliendo los acuerdos firmados. Aun así, desde el
Rectorado y el Decanato de la UCM insisten en que el traslado de la capilla era
un hecho sabido y aprobado por el Arzobispado de Madrid, mientras que los organismos
religiosos lo niegan.
| Uno de los denominados `zulos´ en los que llegan a entrar hasta 40 alumnos |
Sin duda alguna, lo que más gracia me hace en este asunto
es la forma de calificar por los diversos colaboradores de televisión y
programas radiofónicos las aulas de la facultad. Me explico, el traslado de la
capilla se llevará a cabo a un lugar mucho más pequeño, siendo denominados
estos lugares por algunos de los colaboradores como `insalubres´ y yo me
pregunto ¿para que estén los alumnos dando clase no es insalubre, pero para que
los católicos estén realizando sus actividades si? ¿O cómo va esto?
Lo que está claro es que aquí cada uno mira hacia sus
propios intereses, pero nadie mira por el interés de la mayoría de los alumnos,
como siempre. A mí no me hace falta una capilla en la facultad para ejercer mi
libertad de religión, ya que para ir a rezar o a confesarme ya tengo la
parroquia de mi barrio a la que voy libremente cuando me da la gana; pero en la
facultad si necesito clases, ya que a eso voy a la Universidad, a aprender,
ejerciendo mi libre derecho al conocimiento.
Quizás, la Iglesia Católica debería de asumir que la
educación ya no es un ámbito manejado por curas y monjas como antaño, quizás
deberían dejarnos asumir nuestras libertades porque la forma de pensar ha
cambiado y ya no somos ovejitas a las que deben guiar, somos libres y capaces
de guiarnos nosotros mismos, deberían respetar más nuestras libertades. Primero
centrémonos en lo que importa: tener clases y espacios para impartir las
enseñanzas por las que pagamos y a las cuales tenemos derecho; después, si
sobran aulas, ya ahí hablamos de la instalación de los espacios sobrantes, pero
¿Qué es eso de quitar la hemeroteca o la cartoteca para que no se quite la
capilla? ¡Todo esto me parece INCONCEBIBLE!


Pues nuevamente estoy totalmente de acuerdo contigo, muestra somos y vídeos hay de como dos alumnas tienen que introducir un banco de un pasillo a un "aula" para poder impartir una práctica obligatoria, una de dos o mis queridos bedeles no saben contar o les obligan a meternos en seudo aulas. Lo siento y no me meto con la religión pero si con la funcionalidad y la coherencia. (Si, lo habréis notado las alumnas en banco somos la escritora y yo misma)
ResponderEliminarEn esta ocasión si estoy de acuerdo contigo Vane, los que son denominados periodistas podrían informar de la realidad de la facultad y no hablar simplemente a favor de su ideología porque dan vergüenza ajena y son lo peor de su profesión. Por cierto, lo que comenta la persona de arriba también lo he hecho yo (de hecho seguramente vayamos juntos a clase jajaja).
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