jueves, 8 de mayo de 2014

La educación siempre será el arma más poderosa para cambiar el mundo.


     Hoy se ha demostrado que un año más, el esfuerzo y sacrificio puede vencer todos los obstáculos que quieran ponerme en el camino.
    Este año, el obstáculo más difícil de pasar había salido de la cabeza de un señor ministro de Educación que nos había subido las tasas de la universidad (rondando cifras desorbitadas) y nos recorta las becas a placer. Objetivo: que los hijos de los obreros salgamos de la universidad y así poder seguir manipulando a las generaciones futuras, para mientras tanto ellos poder seguir enriqueciéndose a nuestra costa.
    Hoy, un año más, puedo decir que he pagado la matrícula de este año de universidad, cosa que creía imposible. Un pago que ha salido del esfuerzo y del trabajo, de la preocupación y el ahorro de noches y días de trabajo.
    Un año más, puedo decir que sigo adelante, y ya van 3; pero la lástima es que no todos los compañeros que empezaron pueden decir lo mismo.
   Es vergonzoso que un gobierno apoye a bancos antes que a universidades, que apoye antes la corrupción que la educación, y lo más importante, es vergonzoso que apoye antes a entidades que a personas reales.
   Los casi 2.000 € de matrícula que he ido a pagar hoy se los dedico al Sr. Wert, siendo consciente que el sacrificio ha merecido la pena, porque la educación siempre será el arma más poderosa para cambiar el mundo.