lunes, 2 de junio de 2014

La paciencia siempre fue la madre de la ciencia

    AVISO: Comienzo esta entrada, pedida por algunos lectores del blog, sabiendo que no gustará a muchos, siendo consciente de que enciendo una mecha que puede traer mucha traca, pero ¿sabéis lo que os digo? Que el blog es mío, es lo que pienso y si no os gusta ya sabéis lo que tenéis que hacer: darle a la X  que hay en la esquina derecha de  vuestras pantallas.
     
    Hoy es un día histórico, uno más para las páginas de la historia de España. Hoy, 2 de junio de 2014, Don Juan Carlos de Borbón, rey de España desde 1975, ha abdicado en Don Felipe de Borbón y Grecia, quien subirá al trono bajo el nombre de Felipe VI de España (Si, Felipe VI, no Felipe V, ni Felipe IV como estoy oyendo entre los eruditos radiofónicos).

      Hasta aquí todo estupendo. La noticia era dada por el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, a eso de las 10,30 de la mañana (hora peninsular). El bombazo ha recorrido las redes sociales con estupor entre todo el mundo. Muchas preguntas se agolpaban y aún, casi 11 horas después, todavía lo hacen.

      Según se ha conocido la noticia, miles de republicanos han aprovechado para reivindicar una República, la III República. No os diré que la idea me entusiasme, pues faltaría a la verdad; aunque la monarquía tampoco es una cosa que me quite el sueño. Creo que se debe preguntar al pueblo, pero también creo que no es el momento de acelerar las cosas, porque si corremos mucho podemos caer en errores del pasado y volver a repetir la historia; una historia que no tuvo un final feliz.

   ¿Por qué no es el momento? Preguntareis muchos. Y yo os contestaré que no lo es primero porque la sociedad no está preparada. Por mucho que nos pese,  España está dividida por una herida que no acaba de cerrarse; herida para la que el rey Juan Carlos, nos guste o no, fue un bálsamo que ayudo a aliviar más de 30 años de dictadura.  El rey Juan Carlos estuvo cuando tenía que estar, no le estoy tildando de salvador, pero no se le puede negar lo evidente Si hoy somos lo que somos en ámbito político es en gran medida a la labor del rey, quien estuvo a la sombra del franquismo desde niño y se enfrento al régimen tras la muerte de Franco, siendo él el único con legitimidad considerada en ese momento para llevarnos por la vía de la democracia. 

     Por otro lado, muchos de los “personajes” a los que les he oído hablar de la República estos días, hablan de forma idealizada, utópica, pero ¿realmente creéis que quitar la monarquía significará el fin de todos los problemas del país?

Miremos la historia. Echemos la vista atrás y veremos que con la República tendremos EXACTAMENTE los mismos problemas que con una monarquía. Me parece perfecto que pidáis la República, pero siempre que se haga con conocimiento de causa, dejando la idealización del modelo político a un lado y sobre todo con coherencia y paciencia. No se puede ir avasallando por la vida, no se puede pedir una votación de hoy para mañana; porque esa es otra ¿Quién va a pagar el coste que supondría todo los cambios que piden los republicanos? En los tiempos económicos en los que nos encontramos no estamos para tirar millones de euros que son necesarios para alimentar a muchas familias en: convocar, cambiar Constitución (cambio complejísimo donde los haya)… y poner sueldos y pensiones para un individuo, cada cuatro años. Que poquitas banderas republicanas se veían cuando las cosas iban “bien”, ese era el momento de sacarlas, no ahora que no tenemos dinero ni para comer.

   Habláis de elecciones, de la opción de elegir al presidente de la República. Estupendo y ¿a quién ponemos? ¿Cuántos de nuestros políticos están la mitad de preparados  que el príncipe Felipe? ¿Ponemos a Rajoy, a Rubalcaba? O MEJOR, ¡¡PONEMOS A CAYO LARA!! Esto es una completa absurdez. Sin contar con el hecho de que piden elecciones, cuando en los momentos en los que se les deja ir a votar y decidir su futuro en organismos que realmente si manejan su vida, se quedan en casa y nos encontramos con menos de un 45% de participación. ¿Cuántos de los que hoy están en la manifestación de Sol fueron a  votar hace una semana? ¿Por qué no empezamos construyendo la casa por los cimientos? ¿Por qué no nos dedicamos primero a concienciarnos que somos ciudadanos con derechos, pero también con deberes? No puedes pedir solo lo bueno, olvidándote de las responsabilidades y las cosas que dan “pereza”. Si pedimos derechos lo pedimos con lo bueno y lo malo.

     Algunos me han alegado que los “países desarrollados” tienen Repúblicas. No hay mayor falacia que esa afirmación, no nos engañemos República no es sinónimo de desarrollo; solo hay que ver como esta Italia o Grecia, o como esta Suecia o Noruega, países que mantienen sus monarquías. No entremos en la demagogia, observemos todo con perspectiva. Hay que ver que monarquía se nos plantea y que República se nos plantearía en un futuro, porque quizás nos convenga más lo malo conocido que lo bueno por conocer.

   Por último, una pregunta ¿Qué pasaría si en el hipotético referéndum saliese un gran apoyo a la monarquía?